Tras casi un año de investigación, la Policía Nacional apresó y sometió ayer a justicia a una pareja de concubinos acusados de matar con un arma blanca a una dama para sustraerle prendas preciosas.
El hecho criminal fue perpetrado el 21 de octubre del año pasado en el interior de la vivienda de la víctima, ubicada en la Loma de los Báez, en Samaná, y la Policía se mantuvo activa hasta ubicar y apresar a los presuntos autores del crimen.
Los agentes policiales, adscritos al Departamento de Investigaciones de Grandes Casos Criminales, detuvieron mediante orden de arresto a los reconocidos delincuentes Confesor Antonio Betemí Martínez (Henry), de 37 años, y a su concubina Elizabet Mercedes Padilla (La Rubia), a quienes sometió a la justicia por asesinar con un arma blanca a Bethania Altagracia Ureña Hilario, para sustraerle sus prendas preciosas, las que luego intentaron vender en la capital a un hombre identificado como Dionisio Batemi (Oreja), de 39 años, quien se habría negado a comprarlas.
La institución del orden también detuvo, como parte de las investigaciones a Betemi (Oreja), y a Agustina Flores Ramos (Mella), ésta última residente próximo a la vivienda de la pareja de concubinos que mataron a la señora Ureña Hilario. A estos dos, el juez de Instrucción de Samaná dejó en condición de testigos del caso.
En los interrogatorios policiales, Flores Ramos “Mella, aseguró que la mañana del asesinato de la señora Ureña Hilario vio cuando "Henry" llegó a su casa con ropas ensangrentadas, lo cual explicó, le causó un gran impacto.
Mientras que Dionisio Betemi “Oreja” dijo que el día que resultó muerta la señora Ureña Hilario, el prevenido "Henry", se presentó a su vivienda con el propósito de venderle las prendas que robó a la víctima, pero que se negó a comprarlas. Además explicó a los investigadores que cuando “Henry” sustrae prendas su concubina “La Rubia” vende lo robado en la capital.
La Policía informó que, en compañía del fiscal adjunto Elinton Santiago, fue allanada la vivienda sin número, ubicada en la calle Principal, detrás del Mercado Público de Samaná, donde residen los concubinos en mención, y debajo de la base de madera de la cama encontraron una gargantilla de perlas negras con dijes amarillos; un llavero color amarillo; un broche color dorado y un reloj Seiko, blanco, dañado. Estas prendas fueron identificadas por familiares de la víctima como de su propiedad.
La Oficina de Atención Permanente de Samaná le impuso a Betemí Martínez y a su concubina Padilla (La Rubia) tres meses de prisión como medida de coerción.